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Haciendo una llanta No hay porque negar que los avances de Goodyear hayan tenido una gran influencia en la industria de las llantas. Comenzado por el simple proceso de manufactura de una llanta y su refinación de manera exponencial, nos hemos encontrado en repetidas ocasiones en la punta de la tecnología de la llanta. Aprenda más sobre la creación de una llanta: La manufactura de una llanta Radial comienza con una gran cantidad de materia prima como: pigmentos, químicos, 30 tipos diferentes de caucho, cuerdas de tela, alambre de talón, etc. El proceso comienza con la mezcla de caucho básico con aceites de proceso, negro de humo, pigmentos, antioxidantes, aceleradores y otros aditivos, cada uno le da ciertas propiedades al compuesto.
El caucho frío toma diferentes formas. Muy a menudo es procesado cuidadosamente dentro de bandas que lo transportaran a molinos de interrupción. Estos molinos alimentan al hule dentro de pares de rollos masivos, una y otra vez, alimentando, revolviendo y mezclando para preparar diferentes compuestos para los molinos de alimentación, donde son cortados en tiras y después llevados por bandas transportadoras para hacer costados, bandas de rodamiento u otras partes de la llanta.
Las llantas radiales son construidas en una o dos máquinas. La llanta comienza con una doble capa de goma sintética llamada camada interna que sellará con el aire y permitirá que la llanta no tenga cámara. A continuación vienen dos capas de tela, las cuerdas. Dos tiras llamadas ‘apex’ solidifican el área justo arriba del talón. Después un par de tiras ‘chafer’ son añadidas, llamadas así porque resisten al rose de la llanta con el rin cuando es montada al vehículo. Las máquinas de construcción pre-forman a las llantas radiales en una forma muy cercana a su dimensión final para asegurarse de que todos los componentes estén en una posición adecuada antes de que la llanta pase al molde.
La máquina de vulcanizado es donde la llanta adquiere su forma final y tipo de pisada. Moldes calientes como una waflera gigante le dan forma y vulcanizan a la llanta. Los moldes están grabados con el modelo de pisada, las marcas del costado del fabricante y aquellas requeridas por la ley.
Si algo está mal con una llanta – hasta la más mínima imperfección – es rechazada. Algunos defectos son percibidos por inspectores visuales y manuales entrenados, algunos otros son encontrados mediante maquinas especializadas.
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